sábado, 15 de octubre de 2011

Cardenales se la puso papita a Leones


CARACAS.- Todo fanático del beisbol que se respete tiene que haber visto la película Grandes Ligas (Major League, en inglés), y debe recordar a esos desastrosos Indios de Cleveland de Pedro Cerrano y Ricky Vaughn (“Cosa Loca”) que, en un principio, eran incapaces de realizar una jugada de rutina. Pues esa misma imagen se vio ayer, pero no en las pantallas de televisión, sino en el parque Universitario, y con los Cardenales de Lara como los protagonistas. Los crepusculares tuvieron el primer episodio más desastroso que pudieron haber concebido y terminaron cayendo 10-3 ante unos Leones del Caracas que se mantienen invictos en sus tres compromisos, con la fórmula infalible del buen pitcheo. El capítulo inicial rememoró escenas del filme de 1989 luego de que los melenudos anotaran ocho carreras con solo cuatro imparables. El detalle fue que la defensiva larense los ayudó con un golpeado, cuatro errores y otros dos mentales que no entraron en las estadísticas del partido, pero que se sumaron para construir una oda al mal beisbol. La expulsión del mánager Pedro Grifol con solo un out en el partido debió ser una señal de lo que se acercaba más adelante para sus dirigidos. Afortunadamente, el espectáculo llegó del lado de los locales. El abridor Ronald Uviedo recordó al mismo que tuvo efectividad de 2.39 la campaña pasada y completó una actuación de 5.0 innings sin carreras, un boleto y cuatro abanicados. El derecho es el tercer iniciador de los capitalinos que alcanza los cinco episodios. “Hace años me pasó lo mismo (amplia ventaja), me confié y me cayeron a palo. De ahí en adelante dije que los juegos pueden estar 10 a 0, pero para mi es cero a cero. No me gusta darle chance al enemigo”, comentó el serpentinero derecho. Después de Uviedo, la otra nota que salvó la noche fueron los estrenos de Carlos Rivero y Ramón Cabrera. El primero se estrenó en la campaña y aprovechó para inaugurar el renglón de imparables en la liga con un cuadrangular al jardín izquierdo, mientras que el segundo conectó doble en el séptimo tramo como emergente. “Estaba esperando un buen pitcheo, fue una curva y la pude conectar”, soltó Rivero sobre su imparable inicial. “Estoy muy contento y feliz”, agregó Cabrera. “Me imagino que mi papá (Alex) ya sabe, al salir de aquí reviso el teléfono”, bromeó. Con sus jóvenes, los melenudos ganaron un encuentro que se convirtió en una mala y no tan graciosa imitación a la recordada película estadounidense, pero que alcanzó para enseñar varios de los argumentos felinos para esta campaña.

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